Hay tatuajes que muestran cuánto dinero tiene una persona. Otros demuestran cuánto dinero acaba de perder. El protagonista de esta imagen pertenece claramente al segundo grupo.
La intención parecía bastante fácil de entender: tatuarse el rostro de Benjamin Franklin tal como aparece en el billete de 100 dólares. Para evitar cualquier posible confusión, debajo del retrato también se añadió la frase “Money Talks”, que significa “el dinero habla”. El problema es que, viendo el resultado, Franklin parece tener muchas cosas para decir, pero seguramente ninguna relacionada con la economía.
Un Benjamin Franklin difícil de reconocer
Al comparar el tatuaje con el billete original, las diferencias aparecen rápidamente. Los ojos miran en direcciones ligeramente distintas, el rostro tiene unas proporciones extrañas y el cuello parece multiplicarse en varios pliegues. Incluso el cabello, uno de los rasgos más reconocibles del retrato, terminó convertido en una especie de capucha.
Sin el billete colocado debajo de la fotografía, probablemente sería muy difícil adivinar qué personaje se intentó representar. Podría ser Benjamin Franklin, una señora sorprendida, un viajero del tiempo o alguien que acaba de descubrir el precio final de su tatuaje.
El marco ovalado tampoco ayuda demasiado. En lugar de parecer la ilustración elegante de un billete, da la impresión de ser una fotografía antigua rescatada de una casa abandonada. Todo el conjunto tiene ese extraño encanto de los tatuajes malos que consiguen ser mucho más memorables que el diseño que pretendían copiar.
El peligro de los retratos tatuados
Los retratos son algunos de los tatuajes más difíciles de realizar. Una pequeña diferencia en la posición de los ojos, la forma de la boca o las sombras del rostro puede cambiar completamente la expresión de una persona. Cuando varios de esos errores aparecen juntos, el resultado puede dejar de parecerse por completo al modelo original.
En este caso, el sombreado irregular hace que la cara parezca hinchada y cansada. La expresión seria de Franklin en el billete se convirtió en una mirada de desconcierto, como si el propio personaje tampoco comprendiera qué sucedió durante la sesión.
Muchas personas eligen diseños relacionados con el dinero para representar éxito, ambición, poder o el deseo de prosperar. Al fin y al cabo, existen muchas razones que explican por qué la gente se hace tatuajes. El significado puede ser importante, pero también lo es escoger a un profesional capaz de trasladar correctamente la idea a la piel.
¿Tiene solución este tatuaje de 100 dólares?
Corregir un retrato tan oscuro no sería sencillo. Agregar unas pocas líneas probablemente no bastaría, porque buena parte del problema se encuentra en las proporciones generales de la cara. Una posibilidad sería transformar el diseño en una composición más grande, incorporando sombras, billetes, monedas u otros elementos que permitan disimular las zonas menos logradas.
Otra opción sería consultar con un artista especializado en cover ups. Antes de tomar una decisión conviene conocer cómo elegir un tatuaje de cobertura, ya que el tamaño, la intensidad de la tinta y la antigüedad del diseño pueden limitar bastante las alternativas disponibles.
Lo cierto es que este tatuaje logró algo que pocos retratos consiguen: convertirse en una imagen imposible de olvidar. Tal vez Benjamin Franklin no haya quedado demasiado parecido, pero la frase “Money Talks” terminó siendo profética. Este tatuaje habla, grita y probablemente seguirá provocando comentarios durante muchos años.




